viernes, 21 de agosto de 2009

La 'huasca' del fin de semana...

Hola 'fururu farará' que 'aires'.
Tu blog chochera 'La Selva de Cemento', con nuevos anecdotas para 'recordar y volver a vivir'.
Había una palabra que a mi viejita la aterraba y era la 'huasca' del fin de semana.
Eran las épocas de la 'guinda', del 'ronsoco' (recuerdan el ron 'Cien Fuegos', por noche de huasca nos tirábamos como 'cuatrocientos fuegos', ja, ja, ja).
En el cuarto de la azotea, dónde mi hermano mayor el 'chino' dormía (dizque para tener 'independencia'), era el cuartel de los sábados por la noche. El 'químico' era el 'zorro', el 'chapana', que era una as para las combinaciones. Su hermano 'Kike', 'Panadero' (por el panadero Diaz, lo recuerdan, porque ra más 'tabeador' cuando jugábamos...), era el que 'cocinaba' para la 'resaca'.
Bueno lo colosal era la 'chanchita'. De un solo en solo, una 'media mano', etc. todos colaboraban. Al final, la famosa jarra 'naranja' de mi viejita, un vaso pequeño para poder tomar de a pocos y comenzábamos con la radio 'Toshiba' que teníamos. La salsa era la música 'obligada' para escuchar... en ese entonces existía las discotecas 'Las Rocas', 'Disco club' entre otras. La verdad que el vacilón de nosotros era escuchar 'maestra vida' y poner a contar anécdotas. El 'Pelicano', un flaco que tenía una voz más escandalosa, era el que ponía la 'bulla' en la reunión. Estaban los 'conchudos' que eran 'churre' y su 'compare' 'pucheta' (más camarones, siempre safaban cuando se volvía hacer una chanchita y regresaban cuando ya estábamos en trago). Recuerdo que en un tono de año nuevo, habíamos quedado en hacerlo en mi casa. Mi viejita se fue a pasarla dónde una amiga. Semanas antes habíamos quedado en recolectar el billete por cada uno de nosotros y 'churre' y su 'compare' 'pucheta' dijeron que no iban a ir al tono. Bueno así será, dijimos...
El día del tono, se armó bien bacan, todos con nuestras parejas, amigos y familia y de repente 'llegaron los conchudos': Le dí una botella, les dije salud 'compare' y hasta luego... Nunca más volví a conversar con 'pucheta'. Se resintió seguro. En fín, siempre poner las cosas en orden eran un problema. Pero antiguamente, los problemas se solucionaban y no se dejaban por esa era la ley de la Selva de Cemento.
Ay nos 'vidrios' choches...

lunes, 17 de agosto de 2009

Mi primer bronca del cole'

Habla 'faite' que 'aires'.
Tu blog 'La Selva de Cemento' nuevamente de regreso para contarte siempre anécdotas de mi 'vidu' que viven dentro mío y motivar que recuerdes la infancia de cada uno de nosotros por pertenecer todos a una misma bandera...
Mi primera bronca fue en transición. Tendría 7 u 8 años. Estudiaba en un pequeño colegio particular llamado 'San Cayetano'. La directora del colegio, toda una dama, me tenía aprecio por el gran respeto que mis padres profesaban hacia ella; eran las épocas de 'profesora, si mi hijo se porta mal castiguenlo'. No existía 'DeMuna' ni 'los derechos humanos' 'velaban' por ti. Solo tus viejos que cuando te portabas mal te 'sacaban la m.....' y encima, te castigaban con que no podías salir. Te acuerdas tío de hoy, chibolo del ayer. Te imaginas chibolo de hoy... así era antes.
Bueno, salíamos del colegio y nos cruzamos por un par de 'chiquillos' que se nos 'achoraron' a mi pata 'Tito' y a mi. Uno de ellos, el 'más maleado' hasta le dio un 'cabezaso' a una pequeña rama para demostrar su fuerza... la verdad es que nos agarramos a golpes (el más maleado de los chibolos y yo... antes nos peleábamos de uno a uno), pero la verdad que lo hice con tanto miedo que me pegaron (si, firme, no tengo temor en contarlo; no puedo ser hipócrita como otros patas que cuentan sus anécdotas de chibolo que nunca les pegaron, siempre la flaca cayó, nunca rebotaron... eran perfectos coj...). Bueno pero como casi siempre ocurría, el chibolo maleado me amenazó que para la próxima que nos 'chocaramos' me iría peor. Y me encontré con el 'chibolo' algunos años después... era un chico tranquilazo, estudioso y esforzado y terminó siendo mi más grande amigo de la época escolar, mi gran amigo Liceto Lorenzo Sánchez. De él aprendí de la posibilidad de cambio. De ser un niño 'pendenciero' a ser todo un amigo.
Luego en la secundaria, ya vinieron otros anécdotas que otro día recordaremos.
Nos vemos chocheras...

viernes, 14 de agosto de 2009

Reflexión sobre la Familia...

Amigos, que 'talco'.
Este blog chochera 'La Selva de Cemento' siempre con recuerdos y nostalgias de épocas pasadas que siempre vivirán dentro de nosotros.
Hoy les traigo una presentación para 'moquear' pues nos hace reflexionar sobre lo importante que es apreciar a la familia y sobretodo, agradecer al 'Bravo' por todo lo que tenemos y muchas veces no apreciamos hasta que lo perdemos o está lejos de nosotros.
Este tu blog de 'vidu', 'La Selva de Cemento', se complace en presentar: Rutina¡¡¡


martes, 11 de agosto de 2009

De las diversiones y otros juegos. Parte 4 Los pistazos... de futbol

Habla 'choche'
Hoy en tu blog chochero vamos a tratar sobre los 'pistazos de futbol'.
En los años setentas (años que cobijaron a este 'mataperro'), las canchas de fulbito no eran tan comunes y obvio, las canchas sintéticas no existían. En ese entonces, hablar de una cancha sintética era como hacer la broma que 'si tienes algún accidente, te transplantaban la cara'. Hoy en día sabemos que... hasta transplante de cara se hace (Primer Transplante de cara). Por lo mismo, hoy en día... hasta cancha sintética existe. Pero eso será tema de otra entrada. Hoy hablaremos sobre los 'pistazos' de futbol.
Como las canchas eran escasas, jugabamos en la pista del barrio... si, en medio de la pista. Eran las épocas de pocos omnibus (existían pero pocos), de que con frecuencia podías cruzar la calle sin temor a ser atropellado por algún 'sinverguenza', pero sobretodo, no existían la 'matagente' (las 'combis'). Ese cementerio ambulante, que mientras más alocada su carrera, 'más felices sus pasajeros', pero eso es jugar con fuego.
Bueno, requisitos para el pistazo: 10 a 12 patas, una pelota (si era de cuero, mejor), dos pares de piedras (un par para cada arco), y la apuesta era variada: La 'inkacolita' de siempre, un juego de 'marcianos' o una 'tanda de raspadilla' donde 'Llanero' (el tío del parque que era nuestro pata, pata...) o lo que era raro, media cajita de cerveza (no había para más, por lo 'misioneros' que estábamos siempre).
La clásica: El que llegaba tarde tenía que esperar a juntar otros 5 patas más o a que alguien se canse y...pida cambio¡¡¡
Comenzabamos bien fogosos hasta que comenzaban las patadas, luego uno a uno nos ibamos picando y terminabamos metiendo más 'taba'. A veces, de tanto 'picarnos', por jugar fuerte, un 'zapataso' y 'zuas' una luna abajo. A correr y... se acabó el partido.
Nosotros vivíamos a la espalda de la tienda Monterrey (algo así como Plaza Vea o Metro) del Rímac. A veces se caía en el techo la pelota y teníamos que subir al techo a recoger la pelota. Era un vacilón pero tratábamos siempre de recuperar la pelota pero a veces no se podía y... caballero no' más.
Recuerdo que una vez mi hermano el 'chino' se pico con un patita que le decíamos 'gato' y quizo asustarle y le tiró una piedra y 'juaz'... efectivamente: 'Le rompió la cabeza al gato'. Tuvieron que llevarlo al Hospital del Rímac donde lo suturaron y 'quedó como nuevo'. Años despues, ese gran amigo, ingresaría a la universidad, captado por los terroristas moriría en una emboscada que trataron de hacerle a un grupo de militares... pero esa ya es otra historia.

martes, 4 de agosto de 2009

De las diversiones y otros juegos. Parte 3 Casinos

Esta si 'tabuena. Quién no recuerda sus tardes, con los patas del barrio y sus 'casinitos'?
Hoy mis amigos de este tu blog chochera 'La Selva de Cemento', vamos a recordar un poco sobre los casinos (las cartas, naipes, etc)
En este blog de 'La Selva de Cemento' hemos tratado temas de nuestra infancia, que para muchos es un recuerdo. Es obvio que muchos tienen ricos recuerdos y sobretodo anecdotas, por ello, hemos iniciado el concurso sobre anécdotas y las tres mejores las vamos a publicar... asi que a prepararse.
Es importante decirles que desde siempre este tipo de juegos estaba prohibido. Así los 'patutos' siempre estaban al acecho.
Nos sentabamos al fondo de mi pasaje y siempre estabamos los que jugabamos, más los 'viciosos' que ya estaban ahí desde que llegabamos todos. En otras palabras: Algunos llegabamos al lugar a jugar y otros 'vivian' en el lugar.
Lo bacan era que nos pasabamos horas de horas y siempre terminabamos igual... algo ganado, algo perdido. Y es que las 'apuestas' eran de centavos. Era raro enviciarte por 'plata', más era por el juego en si.
Los más 'casineros' eran un flaco que lo llamabamos 'el zorro', otro chato 'chicha', otro 'chatuska' y el inefable 'puche'. Este flaco era la muerte. Hasta se quedaba a 'almorzar' por ahí, pues 'churre' su pata lo llevaba a su casa a almorzar y salían luego a... seguir jugando.
El juego solo se detenía cuando de por medio estaba la 'pelota'. Nuestros 'pistazos' eran de rompe y raja. Contra eso casi nada competía... casi nada.
Pero esa ya es otra historia... otra historia.

'chaufa' bravos...