Hola 'fururu farará' que 'aires'.
Tu blog chochera 'La Selva de Cemento', con nuevos anecdotas para 'recordar y volver a vivir'.
Había una palabra que a mi viejita la aterraba y era la 'huasca' del fin de semana.
Eran las épocas de la 'guinda', del 'ronsoco' (recuerdan el ron 'Cien Fuegos', por noche de huasca nos tirábamos como 'cuatrocientos fuegos', ja, ja, ja).
En el cuarto de la azotea, dónde mi hermano mayor el 'chino' dormía (dizque para tener 'independencia'), era el cuartel de los sábados por la noche. El 'químico' era el 'zorro', el 'chapana', que era una as para las combinaciones. Su hermano 'Kike', 'Panadero' (por el panadero Diaz, lo recuerdan, porque ra más 'tabeador' cuando jugábamos...), era el que 'cocinaba' para la 'resaca'.
Bueno lo colosal era la 'chanchita'. De un solo en solo, una 'media mano', etc. todos colaboraban. Al final, la famosa jarra 'naranja' de mi viejita, un vaso pequeño para poder tomar de a pocos y comenzábamos con la radio 'Toshiba' que teníamos. La salsa era la música 'obligada' para escuchar... en ese entonces existía las discotecas 'Las Rocas', 'Disco club' entre otras. La verdad que el vacilón de nosotros era escuchar 'maestra vida' y poner a contar anécdotas. El 'Pelicano', un flaco que tenía una voz más escandalosa, era el que ponía la 'bulla' en la reunión. Estaban los 'conchudos' que eran 'churre' y su 'compare' 'pucheta' (más camarones, siempre safaban cuando se volvía hacer una chanchita y regresaban cuando ya estábamos en trago). Recuerdo que en un tono de año nuevo, habíamos quedado en hacerlo en mi casa. Mi viejita se fue a pasarla dónde una amiga. Semanas antes habíamos quedado en recolectar el billete por cada uno de nosotros y 'churre' y su 'compare' 'pucheta' dijeron que no iban a ir al tono. Bueno así será, dijimos...
El día del tono, se armó bien bacan, todos con nuestras parejas, amigos y familia y de repente 'llegaron los conchudos': Le dí una botella, les dije salud 'compare' y hasta luego... Nunca más volví a conversar con 'pucheta'. Se resintió seguro. En fín, siempre poner las cosas en orden eran un problema. Pero antiguamente, los problemas se solucionaban y no se dejaban por esa era la ley de la Selva de Cemento.
Ay nos 'vidrios' choches...
Tu blog chochera 'La Selva de Cemento', con nuevos anecdotas para 'recordar y volver a vivir'.
Había una palabra que a mi viejita la aterraba y era la 'huasca' del fin de semana.
Eran las épocas de la 'guinda', del 'ronsoco' (recuerdan el ron 'Cien Fuegos', por noche de huasca nos tirábamos como 'cuatrocientos fuegos', ja, ja, ja).
En el cuarto de la azotea, dónde mi hermano mayor el 'chino' dormía (dizque para tener 'independencia'), era el cuartel de los sábados por la noche. El 'químico' era el 'zorro', el 'chapana', que era una as para las combinaciones. Su hermano 'Kike', 'Panadero' (por el panadero Diaz, lo recuerdan, porque ra más 'tabeador' cuando jugábamos...), era el que 'cocinaba' para la 'resaca'.
Bueno lo colosal era la 'chanchita'. De un solo en solo, una 'media mano', etc. todos colaboraban. Al final, la famosa jarra 'naranja' de mi viejita, un vaso pequeño para poder tomar de a pocos y comenzábamos con la radio 'Toshiba' que teníamos. La salsa era la música 'obligada' para escuchar... en ese entonces existía las discotecas 'Las Rocas', 'Disco club' entre otras. La verdad que el vacilón de nosotros era escuchar 'maestra vida' y poner a contar anécdotas. El 'Pelicano', un flaco que tenía una voz más escandalosa, era el que ponía la 'bulla' en la reunión. Estaban los 'conchudos' que eran 'churre' y su 'compare' 'pucheta' (más camarones, siempre safaban cuando se volvía hacer una chanchita y regresaban cuando ya estábamos en trago). Recuerdo que en un tono de año nuevo, habíamos quedado en hacerlo en mi casa. Mi viejita se fue a pasarla dónde una amiga. Semanas antes habíamos quedado en recolectar el billete por cada uno de nosotros y 'churre' y su 'compare' 'pucheta' dijeron que no iban a ir al tono. Bueno así será, dijimos...
El día del tono, se armó bien bacan, todos con nuestras parejas, amigos y familia y de repente 'llegaron los conchudos': Le dí una botella, les dije salud 'compare' y hasta luego... Nunca más volví a conversar con 'pucheta'. Se resintió seguro. En fín, siempre poner las cosas en orden eran un problema. Pero antiguamente, los problemas se solucionaban y no se dejaban por esa era la ley de la Selva de Cemento.
Ay nos 'vidrios' choches...


1 comentario:
Hola!! me gusta la forma que tienes de expresarte sin duda aqui tienes una admiradora..
te dejo mi url por si deseas visitarme: http://sgroyaparadise.blogspot.com/
besossssss
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